Las Bodas en Cacorro del Paso
Al tercer día se celebraron las bodas en Cacorro del Paso; y estaba la madre del párvulo con una pamela muy vistosa de péndolas de cacatúa amazónica. Y fueron invitados a la boda, Perucho y sus amigotes, el cuñado del novio. El alcalde y el párroco celebrante no faltaron para llenarse el estómago con armonía. También asistió Rufina Todwana, la anfitriona televisiva de Pitorro Late Night, ya recuperada de sus cirugías corporales pa esconderse los años. Estaba acompañada de un séquito de homúnculos que no hacían otra cosa mas que escandalizar y soltar plumas. Por supuesto, no pudieron faltar los del Hearthbrake News y sus arroceros, los que se hincharon de todo tipo de licores y manjares en nombre de la libertad de expresión... Además era vital que estuviese la comadrona Torcuata, ya que se decía por el pueblo que a la santa de Clara, Bertoldo, se la había cepillado con ansias un tiempo atrás, debiendo tomarle con tiempo el ancho de caderas para estudiar el asunto…
Y en dos horas faltose el licor, y la suegra de Bertoldo dijo: Se acabó él calienta panzas y hará frío esta noche, además casi no hay anchoas para echarle al pan con tomate… ¡y del queso de cabra queda poco! Gritó la oronda de Brunilda, la guisandera del festejo...
Y Bertoldo dijo: ¿Qué quieres que haga mujer un milagro? Aún no me ha llegado la ayuda del gobierno por lo del stress post-vacacional. Así que, si se acabó el vinito, se acabó la fiestorra, todos a sus casas, y yo, a frotarme a su hija que ganas le tengo pues, ya que esto del aguante por amorío con escolta se acabó hace rato...
Y su madre que escuchaba la perorata dijo a Perucho al oído:
Y Bertoldo dijo: ¿Qué quieres que haga mujer un milagro? Aún no me ha llegado la ayuda del gobierno por lo del stress post-vacacional. Así que, si se acabó el vinito, se acabó la fiestorra, todos a sus casas, y yo, a frotarme a su hija que ganas le tengo pues, ya que esto del aguante por amorío con escolta se acabó hace rato...
Y su madre que escuchaba la perorata dijo a Perucho al oído:
Ve donde Hilario el Tuñeco pidiéndole de mi parte unas tinajas de ese rico bebedizo que prepara para las ocasiones especiales, dile que luego paso por ahí para darle unas sobaditas en la giba...
Como usted diga doñita... Expresó Perucho. Ustedes seis se vienen conmigo y traigan la carreta, haremos un trabajito rápido a la señora de la casa... Ordenó...
¿Un trabajito de los nuestros jefe? Pero antes debemos pasar por el árbol de castañas allí enterramos los picahielos antes de venir a la fiesta.
Nada de pinchar hígados... iremos a buscar unos licorcitos para deleitar a los comensales, expresó Perucho...
Jefecito,¿ que le parece si le ponemos algo del potaje de la bruja Pirula, no se pondría más ameno el cortejo? Propuso Carlos…
Háganse polvitos, pero con discreción, no quiero que a ningún vejete le dé una congoja albumínica y se nos eche la culpa del meneo, ya tenemos bastante con lo de Hugo el Caudillo y las cimitarras para su revolución... Apuntó Perucho...
Y Carlitos y su primo, al que llamaban el Tortillas, echaron en la tinajas un chorrito de un brebaje blancuzco, no sin antes parlotear unos rezos obligados para que funcionase el ensalme. Y trajeron trece tinajas de arcilla conforme al rito de la Purificación de los Novios de Cacorro del Paso, incluyendo las flores de Santa Bonifacia la Afligida Uterina...
Y dijo Abrúnculo, el padre de Bertoldo: Llenad las copas. Y las llenaron hasta arriba. Y entonces les dijo: Gandules, levantadlas ahora y llevadlas a la tarasca con brío. Y se las llevaron. Brindemos por Clara y Bertoldo nuestros buenos hijos... Y todos bebieron con abundancia...
Y pasaron las horas entre regodeos y bailoteos profanos bebiendo y comiendo; Y los músicos tocaron un apurruñao caribeño, mientras Bertoldo le cantaba en la oreja a su santa Clarita, ...quisiera ser un pez y hacer burbujas de amor en tu pecera...
Y pasaron las horas entre regodeos y bailoteos profanos bebiendo y comiendo; Y los músicos tocaron un apurruñao caribeño, mientras Bertoldo le cantaba en la oreja a su santa Clarita, ...quisiera ser un pez y hacer burbujas de amor en tu pecera...
Y todo el mundo rió alocadamente; El primo carnal de Perucho, al que llamaban cordialmente el Albóndigas, sufrió de pedorretas en medio del salón ahogando el lugar con hedores poco sanos; El maestresala, algo escamado, probó el vino sin saber su procedencia, aunque sí lo sabían los secuaces de Perucho. Y este llamó a Bertoldo: Señor, aquí se armará la de Dios, al vinillo le han echado algo turbio, lo siente mi culto paladar... mi olfato me dice que no es el mismo, a lo mejor está adulterado con caldos pérfidos.
Y este dijo: Tómese una copa hombre y deje de preocuparse que la fiesta aún no ha comenzado…
Pero señor, ¿no se ha dado cuenta de lo que está ocurriendo? Fíjese, alguien se ha cagado detrás del sillón esquinero y se ha limpiado con el mantel de la mesita hecho de fino ganchillo…
Eso no es nada hombre, déjelo, luego se limpia con agua y vinagre, disfrute de la fiesta… Dijo Bertoldo mientras le metía manos con felonía a Clarita, que sacaba la lengua cual víbora clamando, ¡más! ¡más!... Bertoldo… no pares que me corro…
Señor, vea usted, hay mujeres bailando descalzas sobre las mesas mientras se desvisten y los hombres les lanzan dinero… Abullicio el panadero le echa miel en las tetas a la beata Clotilde produciéndole sudores y agitaciones, y los homúnculos de Rufina tienen una movida en el establo de borricos con el enorme negrón que he traido para que nos ayude con las bandejas, pero, ¿qué esta pasando aquí?... exclamó el mayordomo...
Cálmese Ludovico, quítese los calzones, tómese un licorcito y únase a la fiesta que está buena… dijo Bertoldo babeando…
Bertoldo en segundos hizo muecas revelando su gloria; y los parientes le creyeron aupándole con vítores y coros seráficos en Mi bemol mayor...
Bertoldo en segundos hizo muecas revelando su gloria; y los parientes le creyeron aupándole con vítores y coros seráficos en Mi bemol mayor...
Y después de esto se fueron todos al Avernum, la discoteca de moda; Él, su madre, sus parientes, sus hermanos y sus compinches, y por supuesto Clarita, moralmente perturbada vociferando lascivias; Perucho y sus crápulas correteaban a la servidumbre de manera obscena, el cura, el alcalde y la rolliza de su mujer se machacaban con impunidad, un tal Judas cobraba la admisión en la puerta repartiendo las coimas con algunos del Sanedrín.
Y allí estuvieron muchos días aullando como lobos, bebiendo, comiendo y fornicando como posesos, debiendo intervenir la autoridad rectora del Templo en pleno, acompañados de fornidos pretorianos, acusándoles de acciones inmorales e insalubridades aún no conocidas en los anales de la humanidad... pero de las coimas de Judas nunca se supo nada…
jajajaja Excelente !!!
ResponderEliminar¡¡ vaya película que te has montao !! esta muy divertido, mola mucho. un abrazo gusito.mañana leeré el de los enanos
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